Dedo (S)
Los dedos son clave para hacer prácticamente todo en el día a día, desde escribir hasta agarrar cosas con fuerza. Por eso, cuando un tendón, una articulación o un nervio empieza a fallar —aunque sea una molestia leve—, se nota enseguida: duele, se pone rígido y nos complica la vida. Como nuestras manos son súper delicadas y complejas, cualquier problema en los dedos necesita una revisión exacta y atención experta para que te recuperes al 100% y no pierdas movilidad.
A continuación te presentamos los casos más comunes que tratamos en nuestros consultorio.
Cirujano de mano
Dedo en gatillo
¿Sientes que al intentar estirar un dedo este se queda «atorado» o trabado, y luego se suelta de golpe como si jalara un gatillo? A eso se le conoce comúnmente como dedo en gatillo (o tenosinovitis estenosante).
Esto ocurre porque el tendón que te ayuda a doblar el dedo se inflama y se engrosa, o bien el «túnel» (polea) por donde corre se vuelve muy estrecho. Al no poder deslizarse suavemente, el dedo se atora, causa un chasquido molesto y produce dolor al intentar moverlo, especialmente por las mañanas.
¿Cómo se soluciona?
La buena noticia es que tiene solución efectiva:
Tratamientos sencillos primero: En etapas tempranas, podemos tratarlo con reposo, férulas, antiinflamatorios o infiltraciones locales para reducir la hinchazón.
Procedimiento de mínima invasión: Si el problema persiste o se traba constantemente, una pequeña intervención ambulatoria (de muy rápida recuperación) libera el túnel para que el tendón vuelva a deslizarse sin ningún dolor ni atascamiento.
¿Cuándo es momento de consultar al especialista?
Si notas alguno de estos síntomas en tus dedos, es importante realizar una valoración a tiempo para evitar complicaciones a largo plazo:
Trabamiento o chasquido constante en uno o varios dedos.
Nódulos o «bolitas» palpables en la base de los dedos o en la palma de la mano.
Dolor o rigidez al despertar que mejora un poco durante el día.
Dificultad o pérdida de fuerza para sujetar objetos cotidianos.
Hinchazón y sensibilidad al presionar la articulación del dedo.

Cirujano de mano
Dedo en Martillo: Cuando la Punta de tu Dedo no se Deja Estirar
¿Te diste un golpe fuerte en la punta del dedo —tal vez jugando con un balón, haciendo la cama o tropezando con un objeto— y desde entonces la última articulación se quedó doblada hacia abajo sin poder enderezarse? Eso es precisamente un dedo en martillo.
Ocurre cuando el tendón encargado de estirar la punta del dedo se estira en exceso, se rompe o se desprende con un pequeño fragmento de hueso. Aunque al principio puede no doler de forma intensa, la punta del dedo queda «caída» y resulta imposible levantarla por tu cuenta.

¿Cómo lo tratamos?
La mayoría de los casos tienen un excelente pronóstico si se atienden a tiempo:
Tratamiento con Férula (Sin Cirugía): Si acudes pronto, en la gran mayoría de las ocasiones no se requiere cirugía. Se coloca una férula especial que mantiene la punta del dedo completamente recta durante unas semanas para que el tendón o el hueso pegue por sí solo.
Solución Quirúrgica: Si el golpe provocó un fragmento óseo grande fuera de su lugar, si el problema lleva mucho tiempo o si la férula no fue suficiente, realizamos una pequeña cirugía correctiva para reinsertar el tendón o fijar el hueso, devolviéndole su forma y función natural.
¿Dónde te duele?
Tratamientos y soluciones con el Dr. Jorge Luis Díaz Gutiérrez:


