Fracturas de mano y muñeca
Una fractura ocurre cuando se rompe uno de los huesos de la mano, los dedos o la muñeca. Puede suceder al caer y apoyar la mano, recibir un golpe directo, sufrir un accidente o practicar algún deporte.
No todas las fracturas son iguales: algunas son pequeñas y estables, mientras que otras pueden desplazar el hueso o afectar las articulaciones. Por eso, aunque puedas mover los dedos, es importante revisar la lesión.

¿Cuáles son las señales más comunes?
Dolor después de una caída o golpe
Hinchazón y moretones
Dificultad para mover los dedos o la muñeca
Deformidad o cambio en la posición de un dedo
Dolor al sujetar objetos o apoyar la mano
¿Cómo se tratan las fracturas?
El tratamiento depende del hueso afectado, la posición de la fractura y su estabilidad. Después de una valoración y, cuando se requiere, radiografías, el especialista puede indicar inmovilización con férula o yeso.
Si el hueso está desplazado, la fractura es inestable o afecta una articulación, puede ser necesaria una cirugía para acomodar y fijar los fragmentos con placas, tornillos o agujas.
El objetivo es que el hueso consolide correctamente y que la mano recupere la mayor movilidad y función posibles.
Importante: Si después de un golpe tienes dolor intenso, deformidad, entumecimiento o los dedos se ven pálidos o fríos, busca atención médica urgente.