Lesiones de mano, dedos y muñeca
Tus manos no descansan, y cuando fallan, se nota.
Ya sea por un golpe, un mal movimiento o el uso diario, una molestia en la mano, los dedos o la muñeca te frena por completo. No te acostumbres a vivir con dolor: te ayudamos a recuperar tu movilidad para que vuelvas a tus actividades sin molestias

Lesiones de mano, dedos y muñeca
Las lesiones de la mano no siempre son fracturas
Después de una caída, un corte, un golpe o un movimiento brusco, también pueden dañarse los tendones, ligamentos, nervios y músculos. Algunas lesiones parecen leves al principio, pero pueden dificultar el movimiento o provocar molestias persistentes si no reciben el tratamiento adecuado.
Lesiones de tendones
Los tendones permiten que los dedos se doblen y se estiren. Cuando se lesionan, puedes tener dificultad para cerrar la mano, estirar un dedo o sujetar objetos.¿Cómo se solucionan? Las lesiones leves pueden tratarse con protección e inmovilización. Cuando un tendón se rompe por completo o pierde su función, puede ser necesaria una reparación quirúrgica y un programa de rehabilitación especializado.
Lesiones de ligamentos
Los ligamentos mantienen estables las articulaciones. Un giro brusco, una caída o un golpe pueden estirarlos o desgarrarlos, provocando dolor, inflamación e inestabilidad.
¿Cómo se solucionan? Dependiendo de la gravedad, el tratamiento puede incluir una férula, protección de la articulación y ejercicios supervisados. Las lesiones importantes o las que provocan inestabilidad pueden requerir cirugía.
Cortes y heridas profundas
Un corte en la mano puede afectar no solo la piel, sino también los tendones, nervios o vasos sanguíneos. Por eso, una herida pequeña por fuera no siempre significa que el daño sea superficial.
¿Cómo se solucionan? El especialista revisa la sensibilidad, el movimiento y la circulación. Si hay estructuras profundas dañadas, puede ser necesario repararlas mediante cirugía.
Lesiones deportivas y golpes
Los deportes, las caídas y los accidentes pueden provocar esguinces, luxaciones, fracturas y lesiones de tejidos blandos.¿Cómo se solucionan? Primero se identifica qué estructura está dañada. Después se indica el tratamiento adecuado, que puede incluir inmovilización, reducción de una articulación desplazada, cirugía o rehabilitación.
Si presentas dolor persistente, pérdida de movimiento, debilidad, hormigueo o dificultad para utilizar la mano después de una lesión, es recomendable acudir a una valoración especializada.
¿Qué hacer si te lesionas la mano?
Actuar a tiempo puede ayudar a evitar complicaciones
Si sufriste una caída, un golpe o un accidente que afecta tu mano, muñeca o dedos, es importante proteger la zona y evitar movimientos que puedan empeorar la lesión.
Mientras recibes atención médica:
Evita forzar la mano. No intentes comprobar repetidamente si puedes moverla.
Retira anillos y pulseras si puedes hacerlo fácilmente antes de que aumente la hinchazón.
Aplica frío envuelto en una tela durante periodos cortos, sin colocar hielo directamente sobre la piel.
No intentes acomodar un hueso o una articulación por tu cuenta.
Busca una valoración médica para determinar si necesitas radiografías, inmovilización u otro tratamiento.
Si tienes una herida profunda, sangrado abundante, deformidad importante, pérdida de sensibilidad o dedos fríos, pálidos o azulados, acude a urgencias. No esperes a que los síntomas desaparezcan solos.